- Año XI Quienes Somos | Cómo Anunciar | Suscribirse
  administrativo
  ambiental
  constitucional
  consumidor
  contravencional
  deportivo
  económico
  internac. privado
  penal
  procesal
  propiedad industrial
  público
  seguros
  tributario
  Edición Córdoba
  La página del Dr. Sirkin
 
 
SUPLEMENTO DE DERECHO ECONOMICO - ENTREVISTAS

ENTREVISTA AL DR. MARCELO LASCANO

EL PAIS NECESITA "DESARROLLO CON JUSTICIA"
Desarrollo es más que crecimiento, es diversificación, cambios técnicos, un salto cualitativo.

Por el Dr. Julio A. J. Carrillo

 

Abogado y economista, el Dr. Lascano escribió numerosos libros y artículos de su especialidad. Es fuente de consulta para los más prestigiosos medios de comunicación sobre la evolución de la economía argentina y sus posibilidades. Doctor en Derecho y Ciencias Sociales, realizó un postgrado en economía monetaria y bancaria.

 

Dr. Lascano, le queremos preguntar, en primer lugar, sobre cuál es la situación de la economía argentina actual, en una breve descripción para poder pasar luego a las medidas a adoptar.

 

En este preciso momento, después de alguna ilusión de crecimiento que podría ser sostenido, da la impresión de que estamos cayendo nuevamente en una desaceleración de la actividad económica que es peligrosa.

Es decir, Lavagna logró dos cosas muy importantes que son haber evitado una corrida de precios y una estampida en la tasa de cambios, acompañado por una lenta recomposición en materia de crecimiento que parece, desafortunadamente, se está debilitando ahora. Este crecimiento había sido acompañado, en cierta medida, por una disminución de la pobreza y, en algunos renglones, del desempleo. Esto es positivo, pero ahora si el debilitamiento se profundiza, vamos a estar viviendo tiempos difíciles porque el jubileo de recaudaciones atractivas tiene mucho que ver con la devaluación, el impuesto a las ganancias y el tema de los ajustes que muchos los observaron. Tiene que ver con bienes personales por el hecho de que no han ajustado el mínimo no imponible con el cual entró todo el mundo virtualmente que tuviera un bien registrable: casa, auto, o aeronave; pero los impuestos que gravan la actividad inmediatamente coyuntural como son combustible, impuesto al valor agregado, algunos internos han andado de capa caída. Esto quiere decir que hay una desaceleración que es peligrosa en un contexto donde ya veníamos de la profundización de una decadencia muy grande.

 

Para que la economía se recupere se dice que tiene que aumentar  el consumo, las exportaciones, o las inversiones. En fin, cuál o cuáles de esas variables han incidido.

 

El consumo no aumentó salvo en algunos pequeños renglones. Se mantuvo en niveles mínimos gracias al Plan Jefes y Jefas, que le da a una población bastante extendida una ayuda mínima que le permite sobrevivir. Esto no es desechable como dato macroeconómico, pero no hay un impulso de consumo mas allá de algunos sectores más pudientes que siempre tienen capacidad para cambiar el auto o algún artículo para el hogar o comprar alguna casa. Hay momentos en que se han vendido bastante bien dentro de precios muy deprimidos inmuebles chicos, sobre todo a la gente que ha podido acceder; pero al no haber créditos el consumo se debilita la inversión, se estrangula.

Al tener obligación de un superávit fiscal, el Estado tampoco invierte, de modo que quedaría la exportación. Han aparecido nuevos renglones de exportación. Se ha exportado, en algunos casos, más pero a menores precios. La exportación que genera crecimiento depende de qué tipo de productos, es un multiplicador mayor, tiene capacidad ociosa y hoy tiene una tasa de cambio razonable. Las exportaciones generan actividad económica y, aunque el acto de exportar no esté gravado con impuestos, ese multiplicador arrastra actividades que están gravadas con impuestos con lo cual la recaudación mejora. Mejora el empleo y mejora las ganancias en divisas para terminar con esta larga cantinela de vivir de préstamos y no de las ganancias que produce el éxito económico a una inserción internacional.

Hay una crisis de multilateralismo, se negocia por regiones, se negocia dentro de regiones, se negocia en acuerdos bilaterales. Chile es una muestra que tenemos cerca, acaba de firmar catorce tratados en poco tiempo: algunos son de cooperación, otros de complementación. Quiere decir que, mientras la Argentina está esperando los milagros del Mercosur, los países que se mueven bien lo que están haciendo es ganar mercado. ¿Por qué? Porque son ingresos nacionales, empleo, divisas, recaudaciones. El comercio perfecciona mucho la calidad de sus productos, habilita nuevas instancias, genera oportunidades para las personas más preparadas desde el punto de vista de la producción.

El Mercosur no basta. No soy enemigo del Mercosur. Soy amigo del Mercosur, pero creo que vamos a hacer en definitiva  lo que le convenga a Brasil, porque Brasil tiene una estrategia del Mercosur que está adscripta a sus intereses nacionales totales, que son sentarse en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, ser como Rusia una invitada en el Grupo de los 7 mas 8 con Rusia y mas 9 con Brasil. Todo lo cual es legitimo. Nosotros, en cambio, ni siquiera hablamos de nuestra vanguardia tecnológica: campo atómico, misilístico, combustible para cohetería, medicina nuclear, radalización, satelización. Tenemos muchas posibilidades. Hemos vendido un reactor atómico a Australia, ganándole a Francia y a Canadá. Es un país que está a la espera de que alguien le de señales de que se mueva. En el Plan Fénix hemos hecho algo de eso pero sin respuesta.

 

El sistema bancario es uno de los problemas que se plantea, no solo por los ahorristas, sino porque creo que la banca no cumple con la finalidad esencial de financiar la economía.

 

El sistema financiero es una catástrofe. Nunca fue optimo. Fue bueno, por ejemplo, en la época de Krieguer; con altísimos encajes, pero funcionó. Luego vienen las dificultades por todos sabidas, sufre los avatares de la política. Después vino un nuevo ensayo en la época de Isabel de Perón o de Perón-Isabel con Gelberg. Enseguida viene una fantasía, como fue la del proceso, al igual que la fantasía de Menen-Cavallo, de la caja de conversión, que era anticuada, no mala, pero anticuada. Hay algunas ideas anticuadas que son buenas, pero los que la implantaron no tenían la más mínima idea con qué estaban trabajando. Si bien era válido tener una caja de conversión en algunos momentos en que había necesidad de un shock  para que la gente quebrara la inercia esa de la profundización de la crisis; la compraron para siempre como resultado de la precaria base cultural que tenían sus inspiradores. Gente que no sabía historia. Ni sabían los juristas como había sido la realidad por algunas cosas que han dicho que no se condecían con la realidad histórica: la caja de conversión que mostraban como ejemplo los primeros treinta años del siglo XX, en realidad rigió en la mitad del tiempo con las dificultades que volvieron a pasar, como lo señaló entre otros Estanislao Cevallos en un debate  famoso en 1914 en el Senado de la Nación. Cevallos es un olvidado que la tenía clara.

Hoy nos encontramos con este desastre de la improvisación del Sr. Cavallo. No hubo requerimientos para la banca internacional. Si mostraban el logotipo, cómo es el de la matriz de un banco internacional, esta no se hacía cargo. Porque  mostrar el logotipo puede inducir a engaño. El logotipo es un contrato de adhesión, acá estoy yo, yo respaldo, esto me obliga. Los bancos públicos terminaron satisfaciendo muchos de los requerimientos, contrariamente a la opinión mayoritaria de los sonsos que creen que el mundo puede existir sin bancos públicos. En todo el mundo existen los bancos públicos, en algunos casos camuflados. Tienen bancos de desarrollo, bancos de vivienda. Como fueron “charteados” por el Estado las dos grandes redes contadores de hipotecas en Estados Unidos, que son cuasi privadas, lo que se llaman “fanny mae”. Y hay otra para préstamos estudiantiles. Tienen mucho interés estatal.

En Argentina, hoy tenemos una banca que se defiende. No saben que responsabilidad va a tener. No quieren prestar, dicen que no hay pedido de préstamo. A esta tasa no va a haber pedido de préstamo. Convengamos que se pagan por ahorro 3% o 4% anual y quieren prestar al 30%. Hay normas del Central con altos encajes, todavía, en que se desaprovecha un potencial crediticio.

 Esta disputa acerca de si la tasa de cambio está en 3% o por debajo que introdujo imprudentemente el Presidente del Banco Central desautorizando al Presidente de la República. Esto también al que va a importar le crea cierto resquemor. ¿A quién le cree? Esto tiene mucho que ver con la parafernalia para un país poco serio, como es la independencia del Banco Central, que debe serlo de la maquinaria política, o la inmunidad del Presidente del Banco Central que no debe serlo. El que quiera ser Presidente del Banco Central que se la banque; y de paso va a ser muy cuidadoso, con todas las reservas que tiene a su favor la gestión, una trampa que le pueden tender. El código penal debe regir. Si cada uno que quiere un cargo público en un país trampa como el nuestro se va a ciertas inmunidades que fueron desterradas por la Asamblea del año 13 es seguir viviendo en el túnel del tiempo.

 

El dólar como indicador es de lo más errático, lo más incomprensible  y, así como aquellos que tenían unos pesos hacían colas y alquilaban el lugar, ahora nadie quiere un dólar. ¿Cómo es eso?

 

Es la fantasía de la Argentina. Se estaba olvidando. Es verdad que muchos se han pasado al Euro. Ahora se consiguen euro, pero cuando esto empezó hace 6 o 7 meses antes, cuando cambia la cosa, acá no se conseguía un euro ni por broma. Mas allá de que es un dinero manual nuevo porque antes eran asientos que andaban dando vueltas, cada país tenía su moneda. El tema pasa por que  la gente se ha olvidado de una cosa. Es cierto que el que pasó ganó, pero no es menos cierto que nuestras transacciones son en dólares, las cuentas de ahorro de precios mayoritariamente son en dólares y lo que no está en discusión es que la potencia hegemónica es Estados Unidos cuyo signo monetario es el dólar. Todo esto no quiere decir que esté mal pasarse al euro, Está bien, pero muchos hacen el cálculo: yo si me hubiera pasado tendría 30% o 25% más de dólares. Yo les quiero recordar que con la depresión de los valores inmobiliarios y automovilísticos tienen la mitad de los dólares cuando tienen una buena casa. Una casa que valía 300.000 hoy costará l50.000 o 200.000. Todo el mundo lo sabe, sin embargo nadie se hace el harakiri. La gente tiene que serenarse y, en vez de pensar en el dólar, tiene que pensar en intentar cosas productivas, a ver si en la macro somos muchos y este país mejora un poquitito.

 

Los salarios y las tarifas de las empresas privatizadas no han aumentado en principio esto puede mantenerse, va a variar, ¿cómo lo ve?.

 

Creo que las tarifas van a subir lentamente. Es prudente y le conviene a las empresas porque el día que les muestren las investigaciones que existen, por ejemplo en Flaxo han hechos trabajos, han ganado mucho dinero. Está bien, fueron las reglas de juego. Vamos a  respetar el derecho, pero ahora tenemos el mismo derecho a decir “bueno, moderen porque en el mundo ganaban 5 y aquí ganaban 6”. No vamos a pedir nada, ni vamos a investigar si en vez de hacer aporte de capital hacían préstamos porque pagaban impuestos a las rentas, ganancias. Lo sabemos. Ahora, banquennos porque a ustedes les interesa una economía que funciona bien y que pueda seguir trayéndoles productos, réditos y ganancias.

Con respecto a los salarios lo veo difícil. En primer lugar, habría que vincularlo con la productividad. La productividad tiene mucho que ver también con la demanda. Un asalariado puede producir mucho mas, si no hay demanda resulta que está arriesgando el puesto del otro, porque al mejorar su propia productividad sin salida para la producción, al de al lado le estoy haciendo arriesgar su puesto de trabajo. De modo que no lo veo como una posibilidad de aumento de salario mas allá de una recomposición de 50 pesos por mes con arreglos por empresa. Me gustaría mas que por grandes gremios.

 

Hemos hecho una descripción de la realidad  económica argentina. Ahora, ¿qué hacer?.

 

Yo voy a subrayar lo que dijimos que hay que hacer en el Plan Fénix, en grandes líneas.

En primer lugar, tiene que haber una idea directriz que nosotros hemos planteado “desarrollo con justicia”. Desarrollo es más que crecimiento, es diversificación, cambios técnicos, salto cualitativo. El crecimiento podría ser sí crecer pero siempre haciendo lo mismo y de la misma manera. ¿Cómo se logra entonces el desarrollo? En primer lugar, tiene que haber una convocatoria de tipo espiritual, que la sociedad se sienta segura del elenco que la conduce. La primera forma para sentirse seguro es viendo la ejemplaridad de los tipos que mandan; en segundo lugar está su vocación o las reglas de juego, lo que se llama el estado de derecho; en tercer lugar, la sobriedad con que se desempeñan; y en cuarto lugar, qué proponen. Entonces, repito lo que dije hace muchos años: el país debe, teniendo en cuenta los recursos ociosos que tiene tanto de capital como mano de obra. Quiero aclarar que la mano de obra la exageramos mucho, el 30% de la mano de obra desocupada no tiene ninguna calificación laboral. Esto es gravísimo para lograr una recomposición del mercado de  trabajo y terminar con toda esa población de gente marginada que no tiene posibilidades.

 

¿Qué podemos decir de las medidas que se están aplicando?

 

Hay que hacer algo de esto en vez de planes de jefes y jefas, algo que saque de la casa al tipo que molesta a la mujer y a los hijos, que da malos ejemplos. Un padre desocupado le da la sensación al hijo, después de mucho tiempo, de que es un señor que no tiene ninguna calificación. Pero habiendo recursos ociosos habiendo posibilidades de rescatar ahorro, habiendo posibilidades para  los bancos de reducir los encajes y corregir las distorsiones que hay, habría financiamiento. Una buena estrategia interna definiría, con una diplomacia que la acompañe, que la Argentina podría empezar a crecer -por supuesto, lentamente, esto no se logra de noche a la mañana- con una estrategia exportadora diplomática. Convencer a las naciones a quienes le debemos mucho dinero que nos compren lo que necesitan, que nos paguen por adelantado para obtener liquidez, lo que se llama la pre financiación, pero que nos compren. Que nos compren y nosotros nos comprometemos a pagarles, mas rápido si se trata de estrategias digamos segmentadas con respecto a las reglas. No veo nada de esto.  Veo que la inversión pública se va demorando; hay que llegar a un acuerdo con las privatizadas para que vean un clima propicio para la inversión; tener reglas de juego impositivas muy claras. Por ejemplo, al que invierte yo le permito deducir las inversiones como si fueran gastos por un tiempo. La política monetaria debería prever préstamos reduciendo más los encajes siempre teniendo en cuenta que no haya una vulnerabilidad en el sistema de precios y en la tasa de cambio.

 

¿Sería conveniente dar un incentivo a determinados sectores?

 

Habría que ir adecuando los instrumentos de manera que los sectores de más rápido crecimiento: construcción de vivienda que demande insumos internos a 50, 60 gremios. Para lo cual la calificación laboral no es tan exigente; hay mucha gente que ha trabajado aunque muchos hayan sido extranjeros de países limítrofes que han retornado a sus lugares de orígenes. Pero se puede. Vivienda, construcción, darle un Manjón a todas las actividades más calificadas como todo lo que tiene que ver con la CONEA, terminar ATUCHA 2. El mantenimiento de lo que ya está que no rinde nada cuesta un montón de dinero que se podría activar como lo quiso hacer Aldo Ferrer en la presidencia de la CONEA. Volver a actividades espaciales. Buscar socios que pongan dinero. La Argentina tiene una buena base tecnológica. Todo eso hay que meterlo en un programa, en un plan. En el Plan Fénix se condensa.

 

 

 

 

 


Copyright © el Dial.com - editorial albrematica

 

 
 

El titular de los datos personales tiene la facultad de ejercer el derecho de acceso a los mismos en forma gratuita a intervalos no inferiores a seis meses, salvo que se acredite un interés legítimo al efecto conforme lo establecido en el artículo 14, inciso 3 de la Ley Nº 25.326. La DIRECCION NACIONAL DE PROTECCION DE DATOS PERSONALES, Organo de Control de la Ley Nº 25.326, tiene la atribución de atender las denuncias y reclamos que se interpongan con relación al incumplimiento de las normas sobre protección de datos personales.

 
   

Directora: Dra. Natalia González - Propietario: Albrematica S.A. - Política de Privacidad - Aviso de derecho de autor - Defensa del Consumidor
Copyright 1997 - 2009 - elDial.com - editorial albrematica - Tucumán 1440 (1050) Cap. Fed.
Telfax (5411) 4371-2806 - E-Mail: info@albrematica.com.ar